Es muy frecuente ver cómo las empresas habilitan múltiples plataformas tratando de fomentar la comunicación, sin comprender que el problema no radica tanto en los canales; sino en comprender que no puede existir una estrategia generalizada para todas las audiencias.
El cliente interno (colaboradores, departamentos específicos, junta directiva, comité gerencial, equipo en calle, etc.) tiende a presentar niveles de importancia diferentes a un mismo tema. Asimismo, consumen el mensaje de forma diferente, al igual que la frecuencia y el medio por donde se envían los mensajes tienen sus implicaciones, pues no todos tienen accesibilidad a los mismos equipos o puntos de difusión.
De allí la importancia de desarrollar una sólida estrategia de comunicación interna, con un plan definido por audiencia, con contenidos y formatos que sean de mejor consumo según las preferencias de cada una. Además, considerar cuántos mensajes se envían en un período de tiempo definido; así como el horario en que se difunde debe ser parte detallada dentro de la elaboración del planteamiento.
Sólo, de esta forma planificada y disciplinada, es que las organizaciones lograrán que el esfuerzo de integración por medio de la comunicación se tangibilice en un mejor ambiente de trabajo, productividad y resultados.
Sólo las organizaciones que lo han comprendido hoy gozan de excelentes posiciones en reconocimientos como “Great Place to Work” y otras acreditaciones.
Y usted…¿qué espera para dar el primer paso en su empresa?